ACERCA DEL BUSCAR Y DEL ENCONTRAR

Acerca del buscar o del encontrar….

Evidentemente, ser un buscador tiene sus pros y sus contras.
Ser un no buscador, creo que tiene más contras que pros y ser un encontrador creo que tiene muchos pros y pocos contras.

Ser un buscador es algo importante y básico para encontrar, pero es importante discernir entre la actitud de buscar de una manera claramente focalizada hacia tal deseo o fin, saber qué grado de definición tiene tal objetivo, qué grado de ubicación en el contexto tenemos y si sabemos ampliar el foco de atención para detectar si lo que queremos encontrar se encuentra dónde lo busco o donde no pensábamos jamás que podría estar.
Qué quiere decir todo esto?
1. Que tengamos una actitud abierta, flexible, no obstinada ( o reticente a aceptar las negativas como señales de indicadores de otro buen camino) en ningún objetivo por muy ideal y bueno pensemos que es.
2. Que procuremos no empeñarnos en algo concreto (una persona, un objeto, etc…y cosas que creamos que nos van a dar la felicidad), y SI en la búsqueda de algo que incluya lo concreto y lo genérico a la vez, por ej: puede ser buscar una pareja que nos dé estabilidad y felicidad, un trabajo que nos procure desarrollo profesional y personal, una casa donde vivamos a gusto, etc…,
3. Y SI tener una actitud encaminada hacia ese “algo” que buscamos pero abierto a las sorpresas agradables o a los indicadores que te pueden llegar y se pueden presentar en el proceso;
4. En estos factores está el DON del buscador y del encontrador con éxito en la vida, que saben dejar también a las circunstancias colaborar, dejan al tiempo hacer, y cuentan con el factor “sorpresa”; pero siempre sabiendo que inicialmente fue provocado y creado por una proyección y actitud mental hacia tales deseos y manteniendo actitud abierta, de escucha y confiada en lo que acontece y pueda suceder.

Ejemplo simple: Me comentaba alguien conocido que deseando encontrar su casa y hogar para emprender con tanto deseo una nueva vida y etapa familiar, vio una que se acercaba mucho a lo que deseaba y pensó, qué suerte!, en ese momento antes de finalizar el trámite, hubo muchas pegas, entre ellas que iba a vivir enfrente de su ex pareja de la que había huido por motivos varios, también había otros muchos problemas, no sé ponían de acuerdo con el casero, y mucho estrés e incluso se llegó al sufrimiento por la obstinación de creer que era la única y buenísima oportunidad para instalarse con su familia como hogar a pesar de las grandes pegas que encontraba, y no habría otra oportunidad como esta. Cuando se tuvo que resignar por no poder acceder a esta casa tan ideal y en realidad con tantas pegas, pasaron meses, de no entender qué había pasado, la mala “suerte”, de bajón, decepción y disgusto…y….
No se había dado cuanta esta persona que la vuelta de la esquina de un sitio mucho mejor, más cercano a toda su vida y sin vidas pasadas enfrente ni problemas con nadie , había otra mejor, más barata, más nueva, y con toda clase de facilidades que ponía en gigante disponible; no sólo eso, encima con todas las facilidades de pago y con otras muchas más sorpresas en su interior que no procede contar en este momento.
Qué bien haber tenido aquella “mala suerte”.

Por lo tanto el buscador tiene que dotarse de actitud de búsqueda, y de apertura a las circunstancias, creyendo y pensando que las circunstancias siempre intentarán favorecerle.

El no buscador, no verá nunca oportunidad en ningún lado y le costará ubicarse, y quizás viva con cierta inseguridad e insatisfacción.

Y el encontrador que lo usa, es aquel que su inteligencia sabe hacerle ver y discriminar las oportunidades que le brinda la vida.

Os deseo un feliz día lleno de encuentros 😉

Ana Asensio

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