La psicóloga y Doctora en Neurociencia, Ana Asensio, explica que la falta de conexión afectiva puede aumentar el estrés, la ansiedad y la sensación de vacío, aunque la vida parezca funcionar con normalidad. En la entrevista destaca que el contacto humano real favorece el bienestar, reduce el cortisol y refuerza la sensación de seguridad y vínculo.
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