La psicóloga y Doctora en Neurociencia, Ana Asensio, explica en Vogue que la postura corporal no solo refleja cómo nos sentimos, sino que también envía señales al cerebro que pueden influir en el estado de ánimo, la regulación emocional y los pensamientos. Además, destaca que moverse y adoptar posturas más abiertas puede ayudar a reducir la rumiación mental.
«Cuando aprendemos a abrir la postura, a movernos más, a respirar mejor o simplemente a ocupar nuestro espacio de forma más consciente, enviamos señales de seguridad al cerebro. Esto puede favorecer una reducción de la activación fisiológica, mejorar el estado de ánimo y aumentar la sensación de energía o confianza«.
«Determinados estados corporales favorecen más la introspección que la acción. Y caminar, cambiar de entorno o adoptar una postura más activa suele ayudar a desbloquear pensamientos. De hecho, hay investigaciones que muestran que caminar favorece la creatividad, mejora la regulación emocional y reduce la intensidad de ciertos pensamientos repetitivos. Y otras correlacionan posturas expansivas y erguidas con estados emocionales de fortaleza para combatir miedos«.
«Por eso uno de los consejos más sencillos que doy cuando alguien siente que se está ahogando en sus pensamientos es hacerse consciente de su cuerpo, levantarse, moverse, abrir el cuerpo y dar un paseo, expandir las manos y respirar».
«Porque a veces intentamos salir de la cabeza pensando más, cuando muchas veces la puerta de salida está en el cuerpo«.







