La psicóloga y Doctora en Neurociencia, Ana Asensio, explica que la soledad prolongada puede mantener al organismo en alerta, elevar el cortisol y la inflamación y afectar al corazón y las defensas. Señala que el aislamiento crónico se asocia a una mortalidad parecida a la de fumar y destaca la importancia de conectar con los demás.
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